Finalmente, el número de intérpretes ha llegado a la población de hispanohablantes que los necesitan en el campo médico. Por ocho meses, Franciscan Skemp ha organizado un programa de intérpretes para los hispanohablantes, pero antes, no era así.
Jennifer Carr ha llevado dos años como intérprete en Franciscan Skemp y ella entiende la importancia de tener profesionales educados en este campo de medicina. “Ahora, por fin hay suficientes,” dice Jennifer Carr sobre la necesidad de intérpretes en este área.
Carr trabaja en La Crosse, pero muchas veces tiene que viajar para otras citas en Sparta, Norwalk, y Arcadia, donde la mayoría de la población hispanohablante vive. Un día típico consiste de una a seis citas y trabajo administrativo.
El proceso de ser intérprete todavía no es muy desarrollado. Ahora mismo, los requisitos mínimos para obtener este trabajo incluyen un diploma de la escuela secundaria y aprobar un examen de la lengua elegida. En este sentido, cualquiera persona puede ser un intérprete sin sabiduría del proceso profesional que incluye asuntos éticos.
Jennifer Carr estudió y enseñó el español antes de interpretar. Ella explica que hay que tener paciencia, buena memoria, y pasión para tener esta carrera, pero también tiene que continuar de educarse en este campo. Ella está haciendo eso en el programa nuevo de certificación para intérpretes en Viterbo que empezó el septiembre pasado.
Según la página web de Viterbo, este programa sirve para la interpretación medica y legal e incluye un internado local o en el extranjero. Es un programa de 15 creditos y consiste de clases por las noches y en el internet con profesores especializados.
“Aprendo cosas nuevas cada día,” dice Carr, y ella comenta que el programa en Viterbo es excelente. Carr ve que la necesidad para intérpretes hispanohablantes siempre está aumentando. Ella quiere leyes gubernamentales que aseguren que los intérpretes sean educados, que protejan la información de los pacientes, y que los pacientes reciban atención medica de alta calidad.
Finalmente, el número de intérpretes ha llegado a la población de hispanohablantes que los necesitan en el campo médico. Por ocho meses, Franciscan Skemp ha organizado un programa de intérpretes para los hispanohablantes, pero antes, no era así.
Jennifer Carr ha llevado dos años como intérprete en Franciscan Skemp y ella entiende la importancia de tener profesionales educados en este campo de medicina. “Ahora, por fin hay suficientes,” dice Jennifer Carr sobre la necesidad de intérpretes en este área.
Carr trabaja en La Crosse, pero muchas veces tiene que viajar para otras citas en Sparta, Norwalk, y Arcadia, donde la mayoría de la población hispanohablante vive. Un día típico consiste de una a seis citas y trabajo administrativo.
El proceso de ser intérprete todavía no es muy desarrollado. Ahora mismo, los requisitos mínimos para obtener este trabajo incluyen un diploma de la escuela secundaria y aprobar un examen de la lengua elegida. En este sentido, cualquiera persona puede ser un intérprete sin sabiduría del proceso profesional que incluye asuntos éticos.
Jennifer Carr estudió y enseñó el español antes de interpretar. Ella explica que hay que tener paciencia, buena memoria, y pasión para tener esta carrera, pero también tiene que continuar de educarse en este campo. Ella está haciendo eso en el programa nuevo de certificación para intérpretes en Viterbo que empezó el septiembre pasado.
Según la página web de Viterbo, este programa sirve para la interpretación medica y legal e incluye un internado local o en el extranjero. Es un programa de 15 creditos y consiste de clases por las noches y en el internet con profesores especializados.
“Aprendo cosas nuevas cada día,” dice Carr, y ella comenta que el programa en Viterbo es excelente. Carr ve que la necesidad para intérpretes hispanohablantes siempre está aumentando. Ella quiere leyes gubernamentales que aseguren que los intérpretes sean educados, que protejan la información de los pacientes, y que los pacientes reciban atención medica de alta calidad.